El cuidado de las úlceras por presión en una persona que permanece en cama todo el día requiere tomar dos decisiones: seleccionar una superficie de apoyo adecuada y gestionar los cuidados diarios. El tiempo que la persona pasa en cama, su capacidad de movimiento, su peso corporal, su complexión y el estado actual de su piel influyen en la elección del colchón. La gestión de los cuidados diarios incluye elegir el colchón adecuado y poner en práctica un plan que contemple el cambio de posición del paciente, el uso de ropa de cama suave, el control de la humedad, la revisión de la piel y la provisión de nutrición y material sanitario.
1. Empieza por los cuatro factores que influyen en las necesidades en cuanto a colchones
A la hora de elegir un colchón que se adapte a las necesidades de soporte de una persona, hay muchos factores que hay que tener en cuenta, más allá del hecho de que esté postrada en cama. La evaluación debe tener en cuenta las características que debe presentar la superficie, así como el grado de supervisión que requiere la persona.
Tiempo que se pasa en la cama
Un uso más prolongado y continuo de la cama implica una necesidad cada vez mayor de controlar la redistribución de la presión, la temperatura y la gestión de la humedad mediante una funda duradera y de alta calidad que pueda soportar una inspección diaria. Determina si el uso es nocturno, para un descanso diurno prolongado o para cuidados en cama casi continuos.
Capacidad para moverse y cambiar de posición
Una persona capaz de moverse y cambiar de postura tiene unas necesidades diferentes en cuanto a la superficie de apoyo que una persona que no puede moverse y depende de otros para que la muevan. Anota la amplitud de movimiento del tronco y las extremidades, las sensaciones de la persona, su nivel de comodidad y cada cambio de postura y ayuda necesarios.
Peso corporal y complexión
La carga sobre el colchón, su hinchamiento, la inmersión y la sensación que transmite la base de la cama a través de la superficie del colchón pueden verse afectados por el peso y la forma corporal. La anchura, la altura, las zonas óseas prominentes, el edema, las contracturas y la distribución desigual del peso pueden alterar el soporte, incluso si el peso total se encuentra dentro de los límites aceptables.
Estado actual de la piel
Si la piel está expuesta a una presión prolongada y se encuentra intacta, será necesario vigilar la zona con frecuencia. Hay una serie de situaciones que deberían dar lugar a una revisión por parte del profesional sanitario responsable y a la actualización del plan de cuidados, tales como: una zona que se haya decolorado, se haya calentado o enfriado, se haya inflamado o presente ampollas; piel lesionada; o dolor, especialmente sobre una zona ósea.
2. Adaptar el tipo de colchón a la movilidad y a la complejidad de los cuidados
A continuación se ofrece una guía general para adaptar los distintos niveles de superficies de apoyo a los diferentes niveles de cuidados a largo plazo y necesidades de cama. La elección final debe ajustarse a la evaluación de la persona y a la compatibilidad de la cama, así como a las prácticas clínicas locales vigentes.
| Perfil de cuidados | Posible dirección de la superficie | Por qué podría ser adecuado | Comprobaciones diarias |
|---|---|---|---|
| Reposo prolongado en cama con cierta libertad de movimiento | Superficie de espuma de alta calidad | Soporte estable con redistribución de la presión y montaje sencillo | Recuperación de la espuma, estado de la cubierta, capas de lecho y respuesta cutánea |
| Movimiento muy limitado o incapacidad para cambiar de postura | Colchón de presión alternante | Se adapta a los cambios que experimentan los grupos de células a lo largo del tiempo y favorece una rutina de cuidados estructurada | Ajuste de presión, funcionamiento por ciclos, tuberías, alarmas y comprobación de fondo de carrera |
| Cambios en la movilidad o necesidades de apoyo mixtas | Superficie híbrida o convertible | Combina una base estable con opciones dinámicas en función del diseño | Modo de funcionamiento, configuración, estado de la espuma, función de aire y conocimientos del personal |
| Mayor peso corporal o complexión más robusta | Superficie de cuidado de la presión apta para pacientes con obesidad mórbida | Ofrece el ancho, la capacidad de carga, el volumen de las celdas y el soporte en los bordes adecuados | Compatibilidad con la cama, inflado, espacio libre, traslados y tensión de la funda |
| Daños cutáneos preexistentes o cambios rápidos en el nivel de riesgo | Superficie específica seleccionada tras una revisión clínica | Se adapta al nivel de apoyo según los hallazgos cutáneos actuales y las necesidades de cuidados | Revisión frecuente de la piel, tolerancia a la posición, ajustes, comodidad y documentación |
| Cuidados en caso de humedad frecuente o incontinencia | Superficie de redistribución de la presión con un revestimiento adecuado | Facilita la limpieza al tiempo que limita la entrada de líquido en el núcleo | Costuras de las fundas, protección de las cremalleras, contaminación, secado y cambio de ropa de cama |
3. Cuándo puede ser adecuado un colchón de espuma de alta gama
Un colchón de espuma de alta calidad ofrece una superficie estable, silenciosa, que requiere poco mantenimiento y en la que se producen pocos movimientos, ideal para un uso prolongado. El grosor, la densidad y las diferentes capas de espuma, el nivel de firmeza y el grado de adaptación de la espuma al contorno del cuerpo, el nivel de soporte en los bordes y el tipo de funda influyen en la capacidad del colchón para proporcionar un buen soporte al cuerpo.
Asegúrate de que la espuma recupere su forma original, comprueba que la persona no se hunda hasta la base de la cama y asegúrate de que los bordes del colchón no obstaculicen el traslado de la persona. Una funda rígida, impermeable y que se ajuste al contorno puede reducir la capacidad del colchón para adaptarse al cuerpo, por lo que se debe evaluar todo el colchón para determinar su idoneidad, y no solo la espuma.
La superficie que ofrece la espuma también tiene una vida útil limitada. Es posible que el apoyo que proporciona un colchón de espuma deje de ser adecuado debido a un cambio en la movilidad de la persona, su peso, el estado de su piel, sus niveles de dolor o el tiempo que pasa en la cama.
4. Cuándo puede ser adecuado un colchón de presión alterna
La movilidad es extremadamente limitada, el cuidador debe ayudar a cambiar de posición al paciente o el plan de prevención de úlceras por presión requiere una superficie de apoyo dinámica con un alto grado de alternancia de presión, lo que justifica el uso de un colchón de presión alterna. El colchón consta de una bomba y de celdas que se inflan y desinflan repetidamente.
A sistema completo de colchón de presión alterna debe evaluarse como una combinación coordinada de bomba y colchón. El caudal de aire, la disposición de las celdas, el rango de presión, la duración del ciclo, el rango de peso del usuario, la altura del colchón, la función estática, las alarmas y el somier en el que se apoya influyen en el rendimiento.
El funcionamiento dinámico no elimina la necesidad de asistencia diaria. El personal sigue teniendo que aplicar el plan de reposicionamiento, evaluar el estado de la piel, controlar la humedad, alisar la ropa de cama y atender las alarmas de la bomba o cualquier cambio en el bienestar del residente. El sistema debe estar operativo y configurado según las instrucciones aprobadas.
Comprobaciones diarias del colchón «Dynamic»
- Comprueba que la bomba esté conectada a la corriente, en funcionamiento y configurada para el usuario y el colchón actuales.
- Comprueba que las mangueras de aire estén conectadas, sin retorcimientos y que no queden atrapadas por el somier.
- Observa al menos una parte del ciclo alterno y comprueba que los grupos de células esperados cambian.
- Comprueba si la superficie ha llegado al límite de hundimiento según las instrucciones del colchón.
- Comprueba que el modo estático no haya quedado activo tras una tarea de mantenimiento.
- Actúa ante los indicadores de baja presión, de alimentación o de servicio siguiendo el procedimiento aprobado.
5. La capacidad de carga es algo más que una cifra máxima
La carga máxima indicada es el primer y único criterio a tener en cuenta. La cama, su anchura, longitud, profundidad y anchura, la estructura de los laterales y los bordes, así como su altura, deben adaptarse a la persona a la que se atiende. Las camas estrechas limitan el cambio de posición, incluso dentro del límite de carga.
En el caso de personas con una complexión más corpulenta, comprueba que los hombros, las caderas, las extremidades y los pies queden bien sujetos sin que se compriman las barandillas laterales ni los tubos. Asegúrate de que ni el personal asistencial ni el material de traslado se vean obstaculizados a la hora de cambiar de posición al usuario y atenderlo.
Las pruebas de las muestras deben incluir el colchón, la bomba, el somier, la funda, las sábanas y los dispositivos de posicionamiento estándar. Se debe evaluar el soporte en distintos ajustes y a medida que se regula la cabecera de la cama, así como mientras se gira al usuario y mientras este realiza su aseo personal.

6. Elaborar un plan de reposicionamiento individual
El cambio de posición consiste en mover a la persona para aliviar la presión, lo que permite al profesional sanitario realizar una inspección rutinaria de la piel, la ropa de cama y el nivel de comodidad de la persona. El programa de cambios de posición debe tener en cuenta el riesgo de la persona, su tolerancia, el tipo de superficie de apoyo, el estado actual de la piel, el dolor y los patrones de sueño, así como las recomendaciones del profesional sanitario.
Cuando decidas dejar a la persona en una posición durante un periodo más prolongado, anota el motivo e indica que no puedes mantenerla en esa posición. Anota la posición acordada, la ayuda preferida y necesaria, el material utilizado, las zonas que deben protegerse y el motivo por el que debe revisarse el plan de posicionamiento antes de lo previsto.
Flujo de trabajo de reposicionamiento
- Explica el movimiento y comprueba que te sientes cómodo antes de empezar.
- Prepara almohadas, cojines cuneo, sábanas deslizantes y artículos de higiene personal.
- Antes de mover al paciente, gestiona los tubos, los catéteres, los apósitos y la ropa.
- Utiliza el método de manejo aprobado y coordina las funciones de los cuidadores.
- Evita arrastrar la piel por la sábana cuando dispongas de un soporte para levantarla o deslizarla.
- Comprueba la alineación, los talones, los codos, la zona sacra, los hombros y la parte posterior de la cabeza tras colocar al paciente en la posición adecuada.
- Anota la posición, la hora, la observación de la piel, el nivel de comodidad y cualquier cambio en el plan.
7. Mantén la ropa de cama lisa, seca y con el mínimo posible
La ropa de cama se encuentra entre el cliente y una superficie que distribuye la presión. Las arrugas, la ropa de cama demasiado tensa, las almohadillas, las capas gruesas, los pliegues múltiples, las migas, las costuras de la ropa y otros objetos pueden generar presión o afectar a la capacidad del colchón para adaptarse al cuerpo.
Al utilizar el plan de cuidados, incluye únicamente las capas necesarias. Coloca las sábanas de forma uniforme, sin tensarlas tanto que la superficie del colchón quede oprimida y no pueda moverse ni sumergirse correctamente. Tras cambiar la posición del paciente, pasa la mano por la zona ocupada para comprobar si hay pliegues, tubos, cierres, almohadillas o tejido que puedan estar mojados.
El uso de un colchón de aire médico con una funda elástica extraíble puede ayudar a simplificar la rutina de limpieza si la funda se ajusta correctamente. Se deben revisar la superficie superior, las costuras, la cremallera, la parte inferior y cualquier indicio de que haya llegado líquido a las celdas internas o a la espuma.
8. Combina los controles cutáneos con los cuidados habituales
Las ayudas para ir de compras, vestirse y girarse ofrecen numerosas oportunidades para evaluar el estado de la piel. Estas actividades rutinarias ayudan a evaluar la piel y a proporcionarle cuidados, incluso cuando la evaluación de la piel es el objetivo principal. Se debe evaluar la piel de la zona sacra, las caderas, los hombros, los tobillos, los talones, la nuca, las orejas y las zonas situadas debajo de los dispositivos médicos para detectar si está firme o blanda, húmeda, lesionada y/o dolorosa.
En la evaluación de los tonos de piel más oscuros, hay que prestar atención a los cambios de color púrpura o azul, con un aspecto brillante, cálido, hinchado, endurecido o con textura, en lugar de a los cambios de color rojo.
Se debe prestar atención a la calidad y a los cambios en el aspecto de la piel, así como a si dichos cambios se han producido tras el cambio de posición. Se debe documentar cualquier evaluación, incluso si no se han observado cambios.
9. Controlar la humedad sin afectar al rendimiento del colchón
La incontinencia, la sudoración, los líquidos y el drenaje de las heridas provocan la contaminación y la exposición prolongada de la superficie de apoyo y de la piel a la humedad. Se debe seguir una rutina personalizada de cuidado de la piel y de incontinencia. Los materiales mojados deben retirarse y sustituirse de inmediato. Se debe evaluar el estado de la piel y de la funda del colchón.
Las almohadillas protectoras deben ser lisas, contar con zonas transpirables adecuadas y ser lo más finas posible para evitar que ocupen demasiado espacio. Un exceso de capas de tejido absorbente puede hacer que ocupen demasiado espacio y alterar la forma de la almohadilla. Averigua qué productos de limpieza, desinfectantes y métodos de secado de la funda están permitidos.
Las fundas dañadas deben sustituirse siguiendo el procedimiento del equipo. Las reparaciones con cinta adhesiva, las costuras abiertas, los recubrimientos agrietados y las cremalleras sin protección permiten que la humedad penetre en la almohadilla y dificultan una limpieza eficaz.
10. Utiliza una breve lista de comprobación diaria para el cuidado de las úlceras por presión
| Consulte | Inicio del turno de mañana o del turno | Durante la atención | Fin de turno |
|---|---|---|---|
| Superficie de apoyo | Energía, entorno, inflación, cubierta y ropa de cama | Comodidad, alarmas, posición y respuesta en superficie | Se han notificado averías y se ha organizado una solución alternativa |
| Piel | Revisar las áreas de riesgo conocidas y los resultados anteriores | Revisa las zonas expuestas durante los cambios de posición y los cuidados de higiene | Registrar los cambios y comunicar los problemas |
| Reposicionamiento | Confirmar el horario, los puestos y la asistencia necesaria | Realizar y registrar los cambios previstos | Revisar las posiciones que se han omitido, se han retrasado o se han tolerado mal |
| Humedad | Comprueba los productos para la incontinencia y asegúrate de que no haya humedad | Cambia la ropa mojada y limpia la piel lo antes posible. | Asegúrate de que la cama esté seca y de que el equipo esté limpio |
| Nutrición e hidratación | Revisar el plan actual y las ayudas necesarias | Toma nota de las preocupaciones y ofrece ayuda | Informa de una reducción en la ingesta o de cualquier cambio relevante |
| Equipamiento | Comprueba la bomba, los tubos, la cama, las barandillas y los accesorios | Mantén los tubos y los dispositivos auxiliares correctamente colocados | Cargar, limpiar, guardar y notificar los daños |
11. Reevaluar cuando cambie la persona o el equipo
Las necesidades en materia de prevención de úlceras por presión cambian rápidamente. Se debe volver a evaluar la situación cuando se produzca una reducción de la movilidad, una enfermedad aguda, una intervención quirúrgica, un cambio de peso, una disminución del apetito, la aparición de incontinencia, dolor, sedación, una caída, la implantación de un nuevo dispositivo médico, el deterioro de la piel o dificultades repetidas a la hora de seguir el plan de reposicionamiento.
Los cambios en el equipamiento también deben revisarse. Si el equipamiento se sustituye por una nueva bomba, una nueva cubierta, un nuevo somier o un recubrimiento adicional y se cambian las sábanas, o si se repara el equipamiento, la superficie de apoyo puede dejar de ser adecuada y, por lo tanto, requerir una nueva evaluación. Confirma la compatibilidad y repite las comprobaciones diarias de configuración tras cualquier cambio.
Conclusión
El tratamiento a largo plazo de las úlceras por presión en pacientes encamados incluye el uso de un colchón, junto con el cambio de posición diario y otros cuidados. El tratamiento de las úlceras por presión depende del tiempo que el paciente pasa en cama y en reposo, de su peso y complexión, de sus movimientos corporales y del estado de su piel. El colchón puede ser específico e incluir materiales que redistribuyan la presión, o bien ser un colchón de espuma de alta densidad. Puede incorporar funciones de masaje de mamas o rodillas y estar adaptado para pacientes con obesidad mórbida.
La atención al paciente debe incluir una rutina diaria que abarque la evaluación de la piel, la hidratación y la nutrición, la revisión del material sanitario, la ropa de cama y la documentación, además de otros aspectos del cuidado del paciente. La rutina debe poder adaptarse a las necesidades cambiantes del paciente; la carga para el cuidador no debe aumentar con la complejidad de la rutina.
PREGUNTAS FRECUENTES
El mejor tipo de colchón para un paciente encamado de larga duración
No existe un colchón único que se adapte a todas las personas. La elección depende de la movilidad, el tiempo que se pasa en la cama, el peso y la complexión corporal, el estado de la piel, la comodidad, la compatibilidad con la cama y el nivel de apoyo que preste el cuidador.
¿Es cierto que un colchón hinchable elimina la necesidad de cambiar de postura?
En los colchones de aire se produce una redistribución de la presión. El cambio de posición modifica la zona de distribución de la carga y, además, facilita la comprobación del estado de la piel y del nivel de comodidad. El plan de cambio de posición personalizado debe mantenerse, salvo que el equipo clínico responsable del paciente decida revisarlo.
Con qué frecuencia hay que revisarse la piel
Las revisiones cutáneas deben realizarse de acuerdo con el plan de cuidados y de evaluación de riesgos de cada persona. La mejor forma de garantizar la coherencia es incluir las revisiones cutáneas como parte de las tareas de cambio de posición, aseo, cambio de ropa, ayuda para ir al baño y cambio de ropa de cama.
Por qué es importante que las sábanas estén arrugadas en un colchón de presión
Las arrugas y las capas gruesas pueden generar presión localizada y reducir la capacidad de adaptación de la superficie. La ropa de cama debe mantenerse lisa, seca y limitada a las capas necesarias.
Cuándo conviene replantearse la elección del colchón
Revisa la superficie cuando se produzcan cambios en la movilidad, el peso, el estado de la piel, el dolor, la humedad, el estado de salud, la configuración de la cama o el rendimiento del equipo, o cuando resulte difícil seguir con la rutina habitual.