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Qué equipos de rehabilitación para el hogar se necesitan después del alta

equipos para la asistencia domiciliaria

Volver a casa desde el hospital no es solo una cuestión de transporte y de dejar un dispositivo de movilidad junto a la puerta. Se trata de preparar el hogar para que se adapte a las necesidades de las actividades cotidianas, como descansar, cambiar de postura, sentarse, desplazarse, ir al baño, asearse, caminar y realizar la rehabilitación.

La combinación de material necesaria viene determinada por la capacidad actual del paciente, la recuperación prevista, el estado de la piel, la complexión física, el apoyo del cuidador, la distribución de la vivienda y las instrucciones del plan de alta. El material debe estar disponible antes de que sea necesario y todas las personas implicadas deben saber cómo ajustarlo, limpiarlo y supervisarlo.

Adecuación al entorno asistencial: Facilitar el equipamiento doméstico a través de cuatro necesidades interrelacionadas: cuidados en la cama, apoyo en posición sentada, traslados asistidos y movilidad, y ejercicios prescritos para las extremidades o la circulación.

1. Empezar a planificar el equipamiento antes del alta

Las limitaciones de movilidad personal que se observan en una zona de terapia abierta del hospital pueden no ser evidentes en una habitación con acceso restringido, en función de la altura de las sillas, el tamaño y la altura del cuarto de baño o los umbrales.

Datos que hay que confirmar

  • Movilidad en la cama, equilibrio al estar sentado, capacidad para mantenerse de pie y distancia recorrida al caminar.
  • Restricciones en la carga de peso o en el movimiento y los objetivos de rehabilitación.
  • ¿Cuántas personas se necesitan para cada traslado?
  • Problemas cutáneos actuales, necesidades relacionadas con la incontinencia y tiempo que pasa en la cama o sentado.
  • Altura, peso, dimensiones corporales y requisitos de carga de trabajo del equipo.
  • Las dimensiones de las habitaciones, la altura de los muebles, las escaleras, los revestimientos de los suelos y el acceso al cuarto de baño.
  • ¿Quién se encargará de entregar, montar, realizar la demostración, prestar servicio técnico y recoger el material cedido en préstamo?

2. Material para cuidados en cama

Para un uso prolongado de la cama, es necesaria una cama ajustable. El respaldo y el ángulo de las rodillas deben ser ajustables para que el usuario pueda adoptar diversas posiciones tanto para descansar como para comer. Una cama ajustable facilita la labor de los cuidadores.

A la hora de elegir un colchón, hay que tener en cuenta la movilidad del usuario, el estado de la piel, la comodidad, el peso del usuario, el número de horas que pasará en la cama y el tipo de somier. Las personas que necesitan cambiar de postura pueden beneficiarse de los colchones de espuma. Sin embargo, los colchones de soporte dinámico son más adecuados para usuarios que necesitan cambios de presión debido a necesidades médicas importantes o para situaciones que requieren un control exhaustivo de la presión.

Al plantearse sistemas de colchones de aire para uso médico, compruebe las dimensiones del colchón, los mandos de la bomba, la visibilidad de la alarma, el acceso a la alimentación eléctrica, los sistemas de respaldo, la limpieza de la funda y la compatibilidad con la plataforma de la cama y las barandillas laterales.

Artículos útiles para la mesita de noche

  • Palanca de la cama o barandilla de apoyo homologada, según sea adecuado para la cama y el usuario.
  • Láminas deslizantes o ayudas para el cambio de posición seleccionadas para el plan de cuidados.
  • Mesita de cabecera para las comidas, la medicación y las actividades diarias.
  • Colchón o sobrecolchón de redistribución de la presión adaptado a las necesidades evaluadas.
  • Protector lavable y sábanas ajustables que no obstaculizan el funcionamiento del colchón.
  • Ten a mano un dispositivo para llamar, luz, agua y artículos de primera necesidad, en un lugar al que puedas acceder con seguridad.

3. Apoyo en posición sentada fuera de la cama

La ayuda que ofrecen los sistemas de traslado de la cama a la silla es muy personal y debe tener en cuenta el tiempo que se prevé que el usuario permanezca sentado en la silla o en la superficie de apoyo. La altura del asiento influye en la ayuda para el traslado y para levantarse, mientras que los reposabrazos, el apoyo para los pies, el respaldo y el apoyo lateral influyen en la estabilidad y la postura.

Un cojín para silla de ruedas puede estar fabricado con espuma, gel, aire o una combinación de estos materiales. La elección debe tener en cuenta la tolerancia al estar sentado, la distribución de la presión, el calor y la humedad, la técnica de traslado, la altura del cojín, la estabilidad y la capacidad del usuario para comprobarlo o ajustarlo.

  • Comprueba que el cojín se ajuste a la base de la silla de ruedas sin que se doble ni se deslice.
  • Comprueba si la altura del cojín añadido modifica la posición del reposapiés o del reposabrazos.
  • Utiliza una funda extraíble que se pueda lavar como parte de la rutina doméstica.
  • Reevalúa el tiempo que pasa sentado y el apoyo que necesita a medida que cambian su nivel de actividad y su fuerza.

4. Material de traslado para la cama, la silla, el aseo y la ducha

El material de traslado debe adaptarse al patrón de movimiento real de la persona. Una tabla de traslado puede facilitar un traslado lateral en posición sentada cuando la persona puede colaborar. Un dispositivo de ayuda para ponerse de pie puede ser adecuado para alguien que pueda soportar el peso sobre las piernas. Una silla de traslado facilita determinados traslados en posición sentada, mientras que una grúa móvil con eslinga se utiliza cuando se requiere un mayor apoyo corporal.

Para desplazamientos repetidos en posición sentada entre la cama, la silla de ruedas, el inodoro o la ducha, sillas de traslado de pacientes puede reducir la necesidad de levantar objetos directamente cuando la persona, la habitación, el espacio libre alrededor del mobiliario y las instrucciones de uso sean compatibles.

Comprobaciones de la ruta de transferencia

  • Alturas de la superficie de partida y de destino.
  • Espacio libre debajo de la cama y debajo de la silla para las patas de los muebles.
  • Ancho de las puertas, radio de giro, umbrales, alfombras y pendientes del suelo.
  • Acceso a los frenos y espacio suficiente para el número necesario de cuidadores.
  • Accesibilidad al aseo, idoneidad de la ducha y requisitos de limpieza de las zonas húmedas.
  • Lugar de almacenamiento que no obstaculice las vías de acceso de emergencia ni las de uso diario.

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5. Ayudas para la movilidad destinadas a la recuperación gradual de la actividad física

La ayuda para caminar que elijas debe basarse en la evaluación de la movilidad, no en tus preferencias personales. Un andador ofrece mucho apoyo; un andador con ruedas (o rollator) proporciona apoyo y, además, cuenta con frenos y, en ocasiones, con un asiento. Las muletas y el bastón están pensados para ofrecer apoyo, pero, al proporcionar menos apoyo, exigen un mayor equilibrio y coordinación por parte del usuario.

Ten en cuenta la altura de los manillares, el tipo de empuñadura, la ubicación y el alcance del freno, la anchura del cuadro y, sobre todo, la anchura total, el tamaño de las ruedas y la cubierta para los pies (y si se puede quitar), así como tu capacidad para cruzar umbrales. El equipo que se le enseñó a utilizar y sobre el que se le evaluó en el hospital también debe volver a evaluarse en su domicilio, sobre todo en pasillos estrechos o donde haya cambios en la superficie del suelo.

Consejo práctico: Organiza la actividad diaria principal, que incluye el traslado de la cama a la silla, de la silla al aseo y de la silla a la puerta exterior. Retira cualquier alfombra suelta y mide el espacio libre más estrecho que queda cuando el equipo está completamente extendido.

6. Equipamiento para ejercicios de recuperación de las extremidades y de estimulación de la circulación

La rehabilitación a domicilio puede incluir ejercicios dirigidos por un terapeuta para recuperar la fuerza y la amplitud de movimiento, el equilibrio y la circulación. Pueden resultar útiles los soportes de posicionamiento y otros artículos sencillos para fortalecer y ejercitar tanto la mano como el pie. Estos artículos deben ajustarse al programa de rehabilitación y a la capacidad de los pacientes para utilizarlos correctamente.

En algunos planes de cuidados se pueden prescribir dispositivos de terapia de compresión de aire. El equipo clínico responsable debe verificar el tipo de dispositivo, el rango de presión, la duración del tratamiento, la retirada del dispositivo para su limpieza y la parte de reposo del dispositivo para su colocación en la extremidad afectada. Estos dispositivos no deben sustituir a los ejercicios de deambulación ni a otras modalidades terapéuticas prescritas en el plan de alta.

7. Crear un paquete completo de equipamiento para la rehabilitación del hogar

Necesidades diarias Equipamiento posible Comprobación de la adecuación del hogar
Descanso y cuidados en la cama Cama ajustable, colchón adecuado, mesita auxiliar Espacio en la cama, potencia, altura, acceso lateral
Cambios de posición Lámina deslizante, ayuda para el cambio de posición, cuñas de apoyo Técnica, almacenamiento, formación del personal asistencial
Apoyo para sentarse Silla adecuada, silla de ruedas, cojín antiescaras Tamaño del asiento, postura, apoyo para los pies, tiempo que se pasa sentado
Traslado de la cama a la silla Tabla de apoyo, ayuda para ponerse de pie, silla de traslado o elevador Participación, espacio libre, frenos, número de operador
Higiene personal y aseo Inodoro portátil, asiento elevado, silla de ducha, barra de apoyo Ancho del cuarto de baño, idoneidad para zonas húmedas, limpieza
Movilidad en interiores Andador, andador con ruedas, muletas o bastón Altura de las manillas, puertas, suelos y umbrales
El ejercicio y la recuperación de las extremidades Bandas, ejercitador de pedales, sistema de posicionamiento o de compresión Programa, adaptación, instrucciones, seguimiento

No todo el mundo necesita todos los artículos. El objetivo de un paquete es que los equipos funcionen en conjunto. Un cojín más alto puede modificar la altura de traslado; una cama más ancha puede reducir el espacio para un elevador; y un dispositivo de ayuda para el baño puede resultar inutilizable si la silla de traslado no cabe por la puerta.

8. Formación, limpieza y seguimiento

El paciente y los cuidadores deben practicar de forma práctica las tareas que realizarán cada día antes de que llegue el primer día sin supervisión. Cada familia debe recibir una sesión de formación sobre el ajuste y el bloqueo del equipo, qué aspectos hay que tener en cuenta si surgen problemas con el mismo, cómo limpiarlo de forma segura y los controles de emergencia.

  • Guarda las instrucciones específicas del modelo junto con el equipo.
  • Etiqueta los puntos de recarga, las piezas extraíbles y los ajustes personales.
  • Registra los datos de contacto del servicio técnico y el procedimiento para la sustitución urgente.
  • Organiza una visita de seguimiento cuando se produzcan cambios en la movilidad, la capacidad para soportar peso, el estado de la piel o el apoyo de los cuidadores.
  • Devolver o sustituir el material que ya no se ajuste a la fase de rehabilitación.

Conclusión

El objetivo de la tecnología de rehabilitación en el hogar es facilitar una transición fluida desde la cama hasta la posición sentada, pasando por los traslados, la movilidad y la recuperación de las extremidades, según sea necesario. La mejor combinación de tecnologías para el hogar se basa en la capacidad funcional actual de la persona y en la evolución prevista, teniendo en cuenta la tecnología de apoyo disponible y la ayuda a domicilio.

Planifica el equipamiento antes del alta y pruébalo en todos los recorridos de la vivienda. Asegúrate de que cada usuario sepa cómo instalarlo y realizar las comprobaciones diarias. Revisa la combinación de tecnologías a medida que avanza la rehabilitación para garantizar que el equipamiento resulte de ayuda sin que resulte innecesariamente abrumador.

PREGUNTAS FRECUENTES

¿Qué material debe estar preparado antes del alta hospitalaria?

Cualquier artículo necesario para la primera transferencia, para ir al baño, para dormir, para el cuidado de las zonas de presión o para desplazarse con seguridad debe entregarse, ajustarse y mostrarse cómo se utiliza antes de que sea necesario en casa.

¿Es siempre necesario disponer de una cama de hospital en casa?

No. La decisión depende de la movilidad de la cama, la altura de la transferencia, el posicionamiento, el acceso del cuidador y el espacio disponible. Algunas personas pueden utilizar su cama actual con determinados accesorios.

Cómo elegir entre una silla de traslado y una grúa móvil

Una silla de traslado facilita determinados traslados en posición sentada, mientras que una grúa móvil y una eslinga proporcionan un soporte corporal más completo. La elección viene determinada por la participación de la persona, su postura, su capacidad para soportar el peso, el espacio disponible y el plan de manejo.

Cuándo hay que revisar los electrodomésticos

Revisa el equipo cuando se produzcan cambios en la movilidad, la tolerancia a la posición sentada, el estado de la piel, el peso corporal, la disponibilidad del cuidador o los objetivos de rehabilitación, así como tras cualquier dificultad repetida a la hora de utilizarlo.

Cómo evitar comprar demasiado material

Empieza por las tareas diarias esenciales y los avances previstos a corto plazo. Recurre a servicios de alquiler o préstamo cuando sea posible, y añade o sustituye el equipamiento tras una evaluación de seguimiento, en lugar de comprar todos los artículos posibles de una sola vez.

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